Temen que la carne siga aumentando y se vuelva impagable en EE.UU.

La forma más sencilla que han conseguido las corporaciones para protegerse de la inflación es subir los precios. lo que impacta en el precio de productos que llegan a la mesa del consumidor, incluyendo los cárnicos, donde entra la producción de la carne de vacuno, porcino y avícola.

La inflación y la inestabilidad económica ha obligado a las empresas a cobrar más por todo, desde pañales hasta repuestos de automóviles, pero suben precios no solo para cubrir sus propios costos más altos, ya que los márgenes de ganancia también han aumentado.

Como resultado, los informes de ganancias trimestrales de las compañías que cotizan en el índice S&P 500 de las últimas semanas han superado las expectativas de Wall Street. Eso está ayudando a mantener precios de las acciones récord a pesar de las preocupaciones de que las valoraciones se hayan disparado demasiado y de que la variante delta del coronavirus pueda dañar la economía. Cuenta Telemundo.

Un ejemplo es el productor de carne Tyson Foods, que ha tenido que lidiar con mayores costos de cereales para alimentar a sus pollos y otras fuentes de inflación. Sin embargo, sus ganancias aún aumentaron 42% en su último trimestre con respecto al año anterior.

Una gran parte de eso se debió a que el precio del pollo aumentó un 16% durante el trimestre pasado. “Simplemente estamos pidiendo un valor justo de mercado para estos productos”, dijo el director ejecutivo Donnie King.

Según reportó el Wall Street Journal esta semana, Tyson Foods “proyectó mayores costos de la carne en el futuro, ya que la empresa cárnica busca trasladar los actuales elevados precios de los alimentos para animales, el aumento de los salarios y los gastos de la pandemia a los restaurantes y supermercados”.

Tyson aumentó el precio promedio de la carne de cerdo en un 39.3% en el último trimestre, mientras que elevó los precios de la carne de res y el pollo en un 11.6% y un 15.6%, respectivamente. Los volúmenes de ventas también aumentaron, según reportó Reuters.

El Wall Street Journal explica que “la intensa demanda de los restaurantes estadounidenses de pechugas y alitas de pollo a veces supera a los suministros, han dicho ejecutivos de la industria. Las cadenas de comida rápida han estado luchando para lanzar nuevos sándwiches de pollo, mientras que las alitas de pollo han jugado un papel principal en las ventas de restaurantes para llevar”.

Asimismo, el WSJ, indicó que Tyson y otros proveedores de carne de Estados Unidos, incluidos JBS USA Holdings Inc., Sanderson Farms Inc. y Cargill Inc., están bajo presión para cumplir con los pedidos cada vez mayores de los restaurantes, que están reabriendo tiendas cerradas por pandemia. Mientras tanto, los consumidores continúan gastando mucho en las cadenas de supermercados, dijeron los ejecutivos.

Según los datos divulgados el miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en inglés), los precios de consumo subieron en julio el 0.5 %, cuatro décimas menos que el mes anterior. Esta subida es la misma que habían calculado los analistas.

La inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos y combustibles, que son los más volátiles, fue del 0.3 % en julio y ha acumulado un aumento del 4.3 % en el último año. Los analistas esperaban una tasa de aumento del 0.4 % en este índice.

Fuente: Miami Diario

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